Aproximación a la historia del paganismo


Kris Waldherr, Perséfone, s/f.



Es necesario subrayar, en primer lugar, que la palabra pagano puede aplicarse en varios contextos. La definición más extendida cronológica y geográficamente del término designa a cualquier persona que siga una religión o culto diferente del cristianismo, en este aspecto sería un sinónimo de "gentil". La palabra pagano proviene del latín "paganus" (aldeano), porr esto se suele interpretar que los paganos eran aquellos que seguían los cultos propios de la gente del campo -en ese sentido aún lo interpreta el diccionario de la RAE-, lo cual no es completamente cierto. Según el historiador Dan Brown, la palabra se habría empezado a usar como un insulto y forma de desprestigiar a los intelectuales romanos que conservaban sus creencias o cultos precristianos, usalmente politeístas, en pleno auge social del cristianismo en las ciudades. Algo así como decirles "sois de provincias" o "pueblerinos" o "rústicos"...

Hoy en día, la definición de "pagano" se acota, y es aplica -por los paganos- a aquellos seguidores de tradiciones o cultos derivados o reconstruidos de los que, anteriores a la cristianización (o al monoteísmo en general), existieron en un territorio determinado, usalmente de Europa o Próximo Oriente.  Como se desprende de ese intento de definición, el "paganismo" siempre ha sido un conjunto de tradiciones muy diversas, que a veces no tienen más en común que el no ser monoteístas, y sigue siéndolo aún bajo los parámetros de la actualidad. Básicamente se encuentran dos tendencias, la que intenta reconstruir lo que se conoce de los cultos del pasado, documentados por la historia y la arqueología; y la que, sin renegar de este pasado histórico, sería más cercana al contexto de la época actual. 

Durante algún tiempo, y aún hoy de vez en cuando, el cuento para llevar a los niños paganos a la cama consiste en explicar que hubo una época dorada anterior al cristianismo, y que luego los paganos se vieron perseguidos por el afán evangelizador, al que siguió la garra de la Inquisición. Como consecuencia de tales desgracias los paganos se quedaron escondidos hasta mediados del s.XX, cuando las leyes antibrujería se empezaron a desarmar. Pero esto tampoco es del todo cierto.

Hubo una época en la que la gente no conocía el cristianismo, o si lo conocía no le daba mayor relevancia que a otras opciones, y seguía otras religiones y cultos. Si bien es cierto que había una mayor libertad de creencia, eso tampoco asegura que las personas fueran muy felices en otros aspectos de su vida, ni mucho menos que se tratara de sociedades "ideales". Por otra parte, el afán conversor no siempre tenía los resultados esperados; que el líder de una comunidad acepte el bautismo y haga bautizarse a todos sus subordinados no quiere decir que realmente estas personas sean cristianas. Durante algunos siglos, el cristianismo también retrocedió sobre los territorios que supuestamente había "conquistado". 

La Inquisición se creó en principio para perseguir a los cátaros - por herejes cristianos - , y luego se fue endureciendo y extendiendo sobre otros objetivos. Pasarían algunos siglos hasta que la creación de la imagen de las "brujas" como servidoras del diablo se proyectara sobre los restos de antiguos cultos precristianos. Curiosamente existe una mitología moderna que convierte a las "brujas ajusticiadas" en una especie de mártires del paganismo, copiando el modelo católico. Por ello, aunque se sigue sacando el tema de los "tiempos de la hoguera", se omiten a menudo datos como que las peores persecuciones tuvieron lugar en los países protestantes, y que los tribunales que juzgaron y, en ocasiones, condenaron a los acusados de brujería fueron civiles y no religiosos. Durante la  torturó y mató de formas horribles a muchas personas, de todo tipo; que fueran efectivamente paganos o no, debería ser lo de menos.

Si recibir una acusación por "brujo" va a suponer un castigo, más o menos severo, no vas a ir declarando a los cuatro vientos que lo eres, o que eres lo que otros - no necesariamente tú- llamarían brujo. Entonces lo sensato es callarse y seguir haciendo lo que te parece correcto. No tiene porqué implicar que los paganos se encontraran escondidos y temblorosos en los armarios de sus casas.  
Los testimonios de la época de las últimas grandes persecuciones, en aquellos lugares donde no fueron especialmente cruentas, presentan un panorama de creencias y prácticas que es muy distinto al que tenían los antiguos romanos, y es también muy diferente a la visión de las diversas corrientes paganas actuales. Se trata de una mitología, unas creencias, antes que sincréticas, propias de su contexto socio-cultural, y que, por lo tanto, no encajan en el contexto de la edad antigua, ni tampoco en el de la actualidad. 

Esto es lo que la gente suele dejarse por el camino; que las tradiciones deben servir al hombre y su comunidad, y se adaptan al medio de su tiempo y lugar. Supongo que esa era la idea de Gérald Gardner cuando recreó, a mediados de los '50 del siglo pasado, lo que hoy se conoce como Wicca, por mencionar uno de los casos más conocidos. Varias décadas después aún se tengan debates estúpidos para ver "qué tradición -o subtradición- es más antigua u original"... cuando lo único que importa es si dicha tradición sirve efectivamente o no a la comunidad que la sostiene, y a las personas que la integran. 

Por último, al igual que sucede con otras tradiciones, en el autodenominado "paganismo" actual se han mezclado tantos elementos incoherentes, palabrería y parafernalia, que en algunas ocasiones, lo que podría ser valioso de dichas tradiciones ha quedado diluido en el edulcorante de la autocomplacencia ("todo es bonito, y todo vale, no importa qué mezclemos, no importa qué símbolos usemos aunque no sepamos para qué"), o encerrado en unos formalismos tan estrictos como vacíos ("esos niños no saben, nosotros vamos a bailar exactamente como lo hacían nuestros ancestros, y sacrificaremos el cordero exactamente como nuestros ancestros, aunque tampoco sepamos para qué")... Pero por suerte, también hay personas que a través de los años han permanecido en el camino, y pueden servir como referentes a aquellos que realmennte quieren aprender. 


Vaelia Bjalfi,
revisado 2012 para Ouróboros ABC.



Nota de la autora: Este texto fue rescatado de entre una serie de artículos añejos, ignoro en qué fecha lo escribí, pero le he dado un repaso antes de publicarlo. Admite todo tipo de enmiendas, correcciones y ampliaciones, la idea era aproximar al lector primerizo a la complejidad del fenómeno del paganismo histórico y actual.

1 comentarios:

evangelina Bastida Mora dijo...

Me ha parecido un buen texto introductorio y el que tenga también algo de crítico me ha gustado más, gracias.

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